Entrevista a Mons Oscar V. Ojea

Mons. Oscar Ojea: “Bergoglio es el Papa que intenta llevar adelante el Concilio”

El Papa con Mons Oscar V. Ojea

“Si es el pueblo el que evangeliza, necesariamente la sinodalidad, que el pueblo camine junto, que el pueblo tenga que ser consultado y que el pueblo participe de alguna manera, todo esto se hace una sola reflexión”

“El Papa sea convertido, a partir de la pandemia, en una especie de líder de cierta humanidad”

“Ver al Papa llegar a un lugar donde la Iglesia está destruida, donde están las huellas de la guerra y el Papa querer dialogar con el pueblo, por supuesto con los dirigentes, escuchar, rezar allí, ese tipo de gestos tienen mucho que ver con un mensaje al mundo”

“Me parece que él desearía que los temas de Fratelli tutti, la posibilidad de crear espacios de fraternidad, la posibilidad de preguntarnos verdaderamente qué podemos hacer en concreto”

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil

Uno de los obispos que mejor conoce la figura y el pensamiento del Papa Francisco es Mons. Oscar Vicente Ojea, sacerdote del clero de Buenos Aires que después sería obispo auxiliar del cardenal Bergoglio en la capital argentina.

El actual presidente del episcopado argentino recuerda al arzobispo “sencillo, que tomaba colectivos, que viajaba en metro, ese obispo que preferentemente se quedaba más tiempo en las parroquias periféricas, ese arzobispo que tenía una predicación estupenda”, alguien alcanzó “una plenitud”, fruto de un servicio “para el cual, sin duda, el Espíritu Santo le ha preparado y él sin saberlo se venía preparando”.

Para el obispo de San Isidro, “Bergoglio es el Papa que intenta llevar adelante el Concilio”, haciendo una lectura actual de Lumen Gentium e Gaudium et Spes. Según Ojea, la pandemia ha marcado un antes y un después en el pontificado de Francisco. También destaca la importancia de hacer una lectura de sus viajes, casi siempre visitando las periferias geográficas y existenciales.

El prelado argentino comenta también la relación del Papa Francisco con Argentina, donde una parte de la prensa, que muchas veces manipula sus palabras, se empeña en “afirmar que el Papa no quiere a la Argentina”. De cara al futuro, el pontificado del Papa Francisco debe estar marcado por “los temas de Fratelli tutti”, según el presidente del episcopado argentino, quien insiste en la muy profunda espiritualidad del Papa.Usted formaba parte del clero de Buenos Aires y fue obispo auxiliar del cardenal Bergoglio, lo que nos hace ver que le conoce hace mucho tiempo. ¿En qué se parece y en qué se diferencia el cardenal Bergoglio y el Papa Francisco después de 8 años de pontificado?

A mí me gusta poner las diferencias en términos de plenitud, no en términos de oposición. Según mi visión, lo que estaba en germen en ese arzobispo que caminaba Buenos Aires, sencillo, que tomaba colectivos, que viajaba en metro, ese obispo que preferentemente se quedaba más tiempo en las parroquias periféricas, ese arzobispo que tenía una predicación estupenda, porque siempre en cada homilía decía algo, uno se iba con algo.

Ese arzobispo ahora ha alcanzado una plenitud, en todos los órdenes de su vida, hasta en el orden físico. Yo lo he visto como más transparente, con un humor excepcional, la capacidad de trabajo es como si se hubiera multiplicado. Siempre tuvo capacidad de trabajo, pero ahora es mucho mayor. Yo lo pondría en términos de plenitud, en el ejercicio de una función y un servicio en la Iglesia, para el cual, sin duda, el Espíritu Santo le ha preparado y él sin saberlo se venía preparando.

Yo lo pondría en esa escala, yo no he sentido una oposición entre uno y otro, como muchas veces se plantea. Yo he sentido una cosa bastante lineal, que va alcanzando plenitud, lo cual da mucha alegría al que lo conoce y lo quiere.¿Cuáles podemos decir que son los elementos fundamentales del pontificado del Papa Francisco en estos 8 años?

Bergoglio es el Papa que intenta llevar adelante el Concilio, de un modo más concreto. La Constitución Lumen Gentium está releída de alguna manera en Evangelii Gaudium, en una clave de Iglesia en salida, Iglesia que corre el riesgo de accidentarse, de lastimarse, de fallar en algunas cosas, pero donde se privilegia la creatividad, el ardor apostólico, el fervor apostólico, el celo apostólico. Estos eran temas que él, cuando era arzobispo de Buenos Aires, también había planteado, el tema del ardor apostólico, siguiendo aquello de Juan Pablo de la nueva evangelización, nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en su expresión.

De alguna manera, la reflexión sobre la Iglesia, que es la primera exhortación, nos hace pensar a nosotros sobre como acondicionar las estructuras para hacerla más simple, más misionera, más llegadora al hombre de hoy, más cercana. Hay una suerte de profundización de la Lumen Gentium en función de la evangelización, en función de la Evangelii Nuntiandi, que de alguna manera está releída en Evangelii Gaudium. Esa me parece como una profundización de Lumen Gentium, que va como a la naturaleza misma de la Iglesia, releída también en Aparecida. Todos esos aportes de Aparecida, Evangelii Gaudium, todo intento de profundizar y hacer una reflexión sobre la Iglesia en sí misma, él la resume en Evangelii Gaudium.

Yo agregaría otro aspecto también del Concilio, que toma Bergoglio y le da un lugar muy fuerte en cuanto al pensamiento sobre la Iglesia. Ese tema de la Iglesia Pueblo de Dios. El concepto de pueblo en él, supera infinitamente lo que nosotros podemos entender por el término país, que se refiere más a una categoría geográfica, el término nación, que se refiere a un consenso legal, dentro del cual se pacta una misma igualdad jurídica. El concepto de pueblo tiene que ver con la historia, tiene que ver con un proyecto, tiene que ver con raíces.

El Concilio redefine a la Iglesia según aquella frase de San Cipriano que dice que la Iglesia es un pueblo unido, con la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Pueblo unido no cualquier unidad, sino con la unidad de la Trinidad. De alguna manera, este concepto de pueblo, que se encarna en todos los pueblos de la Tierra, por eso la Iglesia tiene esta multiculturalidad, esta pluriculturalidad, es el pueblo de Dios que se encarna en los pueblos de la Tierra, y de cierta manera recibe de ellos ciertas señales culturales que son muy importantes. Este concepto de que es todo el pueblo que evangeliza al pueblo, la comunidad de los bautizados que evangeliza al mundo, este concepto es retomado y se vuelve sumamente rico, porque es justamente la noción de pueblo.

Si es el pueblo el que evangeliza, necesariamente la sinodalidad, que el pueblo camine junto, que el pueblo tenga que ser consultado y que el pueblo participe de alguna manera, todo esto se hace una sola reflexión. Yo creo que la Iglesia, el concepto de pueblo y la Lumen Gentium como disparadora. Evangelii Gaudium no es solo un lenguaje para el análisis y la reflexión, sino que es un lenguaje para la acción y para la conversión.Sabemos que el Papa Francisco es un hombre de procesos, pero ¿usted diría que hay un momento marcante en estos primeros ocho años de pontificado del Papa Francisco?

Podemos diferir, pero yo creo que la pandemia ha sido un punto de inflexión. El Papa sea convertido, a partir de la pandemia, en una especie de líder de cierta humanidad. Faltando en el mundo personas con capacidad de interpretación de lo que pasa, con tantas interpretaciones que han mostrado la falta de humildad total de muchísima gente, incluso de la ciencia, creyendo que se sabe todo, cuando no se sabe nada, o se sabe muy poco. Nosotros hemos visto en los medios de comunicación una invasión de gente que decía cosas con tanta seguridad, o proyectaba medidas con tanta seguridad, y al poco tiempo eso se caía, con mucho nerviosismo, malestar en distintas capas de la población.

Frente a este panorama, el día 27 de marzo, en esa Plaza de San Pedro vacía, tuvo una transcendencia enorme, incluso desde el punto de vista de la imagen, el Papa solo, yendo a saludar a María, a adorar la Cruz, y a regalarnos esa predicación sobre la tempestad sosegada del Evangelio de Marcos, que es una maravilla, y que ahí me parece que nos hemos sentido retratados, en esta circunstancia, de una manera contundente. Por qué digo que es una bisagra la pandemia, porque al Papa le ha permitido, si bien ya venía en ciernes la encíclica Fratelli tutti, formularla con una conciencia nueva de que se ha tocado fondo.

Él dice que, con la seguridad de que se ha tocado fondo, la pandemia ha desnudado una cantidad de cosas frente a las cuales va a ser necesario hacer opciones. Se ha acabado el tiempo de las pruebas o de los intentos, para él está demasiado claro el camino a seguir después de esta muestra de un mundo que está absolutamente fragmentado. La propuesta, y aquí entra la segunda fuerza del papado de Francisco, que es la Gaudium et Spes. Así como Evangelii Gaudium es una reflexión sobre Lumen Gentium, misionera, así, a mi modo de ver, tanto Laudato Si como Fratelli tutti son encíclica que tienen que ver con la relación de la Iglesia y el mundo.

Aquí tenemos la cantidad de gestos que se han dado alrededor de estas dos encíclicas. El Sínodo de la Amazonía es una puesta en concreto de Laudato Si y los encuentros con los imanes, tanto con el imán sunita como con el chiita, en el último viaje, que gestualmente nos está diciendo que necesariamente tenemos que vivir el poliedro, y acostumbrarnos a hablar dentro de un gran poliedro y abandonar toda pretensión individualista en el mundo en que vivimos.Usted ha hablado de Aparecida, Francisco es el primer Papa latinoamericano. ¿Podríamos decir que, para llevar a cabo, no sé si es la palabra más adecuada, sus grandes reformas, él ha querido confiar eso a la Iglesia latinoamericana, como sucedió con el Sínodo para la Amazonía o ahora con la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, que fue el mismo Francisco quien quiso que se asumiese ese modelo y no una nueva Conferencia General del Episcopado Latinoamericano?

Por naturaleza se da que aquel que pertenece a un Pueblo, a una región, que tiene raíces históricas él tiende a hacer su primer ensayo, su primera aproximación, en zonas que él conoce bien, incluso con episcopados y cleros que él conoce bien. La respuesta es afirmativa, pero a mí me parece que tenemos que estar muy atentos a esta selección que hace Francisco de sus viajes. El viaje último, después los viajes a África, la visita a Madagascar, ahí hay una cantidad de prioridades que está fijando el Papa y que transcienden América Latina.

Este viaje tan combatido en la interna, como peligroso, riesgoso, el viaje a Irak, significa que el Papa quiere visitar Iglesias vivas, Iglesias donde hay cristianos que han sido quemados vivos dentro de la Iglesia. El tema de honrar a los mártires y el tema de estar cerca de una Iglesia martirial, tiene que ver con una cercanía de la Iglesia a una zona del mundo que está permanentemente en conflicto, que es la cabeza de playa de todas las guerras, porque las guerras comienzan ahí y terminan ahí. Ver al Papa llegar a un lugar donde la Iglesia está destruida, donde están las huellas de la guerra y el Papa querer dialogar con el pueblo, por supuesto con los dirigentes, escuchar, rezar allí, ese tipo de gestos tienen mucho que ver con un mensaje al mundo.

El viaje al Medio Oriente fue capa de algunos diarios europeos. Acá en América Latina ni se sintió, por lo menos en la Argentina, que es su país, que evidentemente tiene una gran parte de la prensa que es enemiga del Papa, acá, fuera de estar en las redes, no tuvo la transcendencia que el viaje ha tenido en otras partes del mundo.Usted habla sobre Argentina, antes hablaba sobre el concepto de pueblo que supera el concepto de país. En la rueda de prensa durante el vuelo de vuelta del viaje a Irak, le preguntaron nuevamente por ese tema tan manido de si va a renunciar y va a volver a Argentina, cuándo va a visitar Argentina. ¿Cuál es la lectura que usted como argentino y como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, hace de esas tentativas de nacionalizar y manipular la figura del Papa Francisco, algo que él ya ha mostrado que no le gusta?

Él concede un reportaje al autor de un libro sobre la enfermedad de los papas, el doctor Nelson Castro, y el periodista le pregunta acerca de su muerte, dónde piensa morir, o dónde piensa terminar, este es el contexto de la pregunta. Entonces, el Papa dice, que acá en Roma, porque es mi diócesis. Pero cuando esta noticia se transmite, los medios la sacan de contexto, y dicen que el Papa no quiere venir a la Argentina, esta fue la noticia que nosotros leímos.

Entonces, él quiso aclarar este mal entendido, una cosa es decir yo me imagino muriendo en Roma, porque es mi diócesis, y no volviendo allá, que decir que está cerrada la posibilidad de que venga a la Argentina. Yo creo que está abierta la posibilidad de que venga a la Argentina todavía, y Dios quiera que venga a la Argentina, no sé cuándo, pero bueno, sería un regalo para nosotros los argentinos, sería un regalo importantísimo. Es una muestra de que, en este tema, como en otros temas, al Papa se lo saca de contexto. Hay una parte de la prensa que tiene que afirmar que el Papa no quiere a la Argentina. Esa prensa que quiere decirnos que el Papa no quiere a la Argentina, es gente que se pone muy nerviosa cuando la popularidad y el afecto hacia el Papa se da en la Argentina. Es un problema que tiene que afecto, no se tolera que el Papa gane un espacio que lo haga popular en la Argentina.Nadie conoce el futuro, y no sabemos lo que puede pasar mañana, pero en su opinión, ¿cuál es el futuro que se vislumbra para el Papa Francisco, qué es lo que usted cree que él tiene en su cabeza para el futuro no solo de la Iglesia como de la humanidad?

Me parece que él desearía que los temas de Fratelli tutti, la posibilidad de crear espacios de fraternidad, la posibilidad de preguntarnos verdaderamente qué podemos hacer en concreto, es una encíclica que habla mucho de lo concreto, de no estar esperando que las soluciones vengan ni del Estado, ni de un gobierno populista, ni de un gobierno neoliberal, que son un poco los polos en los que se mueven los gobiernos en América Latina, creo que también en algunas otras partes del mundo, el deseo de esta última encíclica, donde él ha hecho síntesis de muchas cosas de él, donde él se cita mucho a él, y como querer dejar una herencia también, a mí me da la impresión de que su sueño es seguir trabajando los temas de Fratelli tutti, la amistad social, el diálogo, la reivindicación de la política, la vivencia profunda de la parábola del Buen Samaritano.

Me da la impresión de que desea que se instalen esos temas, en sus horizontes pienso que está eso. Pienso que habrá otras cosas más, es lo que se me ocurre pensar en este momento conociéndolo. Esto está en él, está acompañado siempre de una espiritualidad muy profunda. Al mismo tiempo que el mundo se destruye, yo leo todos los días aterrado los números sobre la situación de la pandemia en Manaos, en ciertos lugares del Amazonas, la situación particularmente en Brasil, estamos hablando de cosas sumamente dolorosas. Me da la impresión que en medio de todo esto, que él conoce perfectamente, pone este año de San José, como para que nos cuide la casa, la familia, la Iglesia, es el patrono de la Iglesia. La última vez que lo vi, ahora en enero de este año, estaba muy feliz de haber podido consagrado a San José este año. Entonces, eso también hay que leerlo

Asamblea Eclesial en A.L. y El Caribe

Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe: “Todos somos discípulos misioneros en salida” 

Iglesia universal e Iglesia continental en proceso sinodal 

Sínodo en América

“Durante su pontificado, Francisco ha mencionado repetidamente que la sinodalidad es un camino principal en la vida de la Iglesia” 

“El recorrido para la celebración del Sínodo se articula en tres fases, entre octubre del 2021 y octubre del 2023, pasando por una fase diocesana y otra continental” 

“Será un hito en la historia de la Iglesia en América Latina y el Caribe pues en ella participará todo el pueblo de Dios desde su raíz. No es una Conferencia del Episcopado Latinoamericano, como se hicieron las anteriores, es una Asamblea que reunirá a toda la Iglesia que peregrina en nuestro continente” 

04.09.2021 | Fernando Chomali, arzobispo de Concepción 

(Humanitas).- La Iglesia se encuentra viviendo hoy un tiempo especial de sinodalidad. Estamos a un mes del inicio del proceso sinodal que se reunirá en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos en octubre de 2023. Al mismo tiempo, la Iglesia en América Latina y el Caribe se encuentra viviendo un tiempo de preparación para la celebración de su Asamblea Eclesial, que tendrá lugar en su fase presencial entre el 22 y el 28 de noviembre de 2021. Este lunes 30 de agosto finalizó la fase de escucha, base del discernimiento que iluminará los pasos futuros. 

Durante su pontificado, Francisco ha mencionado repetidamente que la sinodalidad es un camino principal en la vida de la Iglesia. Los procesos sinodales apuntan a desarrollar la comunión, esencia eclesial, aportando al diálogo profundo y a la escucha del Pueblo de Dios.  

El término sinodalidad indica “el modus vivendi et operandi específico de la Iglesia del Pueblo de Dios que manifiesta y concretamente se da cuenta de que es una comunión en el que se camina juntos, se reúne en la asamblea y todos sus miembros participan activamente en su misión evangelizadora” (Comisión Teológica Internacional, 2018). 

Estamos hoy a un mes del inicio del proceso sinodal de la Iglesia Universal en camino para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos que tendrá lugar en octubre de 2023. Este proceso coincide con el tiempo de preparación en que se encuentra abocada la Iglesia continental para la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe que tendrá lugar en noviembre de 2021. 

XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. 

La asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos estaba prevista para el mes de octubre del 2022, sin embargo se celebrará en octubre 2023. Esta se vio aplazada por varias razones, entre las que se encuentran la pandemia, la exigencia de aplicar con mayor tiempo la normativa prevista en la constitución apostólica Episcopalis communio y el deseo de contar con una fase de participación y escucha del Pueblo de Dios más profunda. 

Es por ello que el pasado 24 de abril el Papa Francisco aprobó un nuevo itinerario sinodal para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos con el tema: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. El recorrido para la celebración del Sínodo se articula en tres fases, entre octubre del 2021 y octubre del 2023, pasando por una fase diocesana y otra continental, que darán vida a dos Instrumentum Laboris distintos, antes de la fase definitiva a nivel de Iglesia Universal. 

La apertura del sínodo será en octubre de 2021 tanto en el Vaticano como en cada diócesis y hasta abril de 2022, se realizará una consulta a todos los fieles a través de documento preparatorio, acompañado por un cuestionario y de un vademecum con propuestas. Luego, habrá una fase de debate a nivel continental, desde septiembre de 2022 a marzo 2023. 

Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe: “Todos somos discípulos misioneros en salida” 

Por su parte, la Iglesia en América Latina y el Caribe se encuentra viviendo un tiempo de preparación para la celebración de su Asamblea Eclesial, que tendrá lugar en su fase presencial entre el 22 y el 28 de noviembre de 2021, en el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en México, y simultáneamente en varios otros lugares de toda la región. 

Esta Asamblea ha sido alentada por el Papa Francisco, para contemplar y profundizar en los desafíos que se van presentando en la actualidad, a la luz de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, Brasil. 

Será un hito en la historia de la Iglesia en América Latina y el Caribe pues en ella participará todo el pueblo de Dios desde su raíz. No es una Conferencia del Episcopado Latinoamericano, como se hicieron las anteriores, es una Asamblea que reunirá a toda la Iglesia que peregrina en nuestro continente. Por ello, la Asamblea aspira a tener una plena y amplia participación de todo el pueblo de Dios para que sea una verdadera “celebración de nuestra identidad eclesial al servicio de la vida”. 

Este lunes 30 de agosto finalizó el proceso de escucha en perspectiva sinodal, base del discernimiento que iluminará los pasos futuros. El proceso de escucha constó con espacios de consulta abierta y foros. Para este proceso de escucha se contó como un recurso principal de trabajo el Documento para el Camino, con material de ayuda para este itinerario. Además, se contó con dos guías metodológicas que facilitaron los pasos para aportar tanto desde las comunidades de Iglesia como personas individuales. 

En paralelo, desde junio, se encuentra trabajando el Comité de contenido, para garantizar la sistematización oportuna de todos los aportes del proceso de escucha. Durante septiembre se procederá a la elaboración del Documento para el Discernimiento, que debería estar concluido un mes antes de la celebración de la Asamblea. 

Recordemos lo que nos dice el Papa Francisco en la Constitución Apostólica Episcopalis Communio: “[…] el proceso sinodal tiene su punto de partida y también su punto de llegada en el Pueblo de Dios, sobre el que deben derramarse los dones de gracia derramados por el Espíritu Santo a través de la reunión en asamblea de los Pastores”. (n. 7) 

La Buena Noticia del Dgo 23º-B

Curar nuestra sordera

Lectura del  evangelio según san Marcos (7,31-37): 
 
En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. 
Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», esto es: «Ábrete.» 
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.» 

Actualización de la Palabra 

Jesús cura a un sordomudo. Le abre los oídos y le suelta la lengua diciendo: “abrete”. 
Ya los profetas usaban la sordera como una metáfora para hablar de a cerrazón y la resistencia del pueblo a su Dios. 
Estas curaciones de sordos en el Evangelio pueden ser leídas como relatos de conversión, que nos invitan a dejarnos curar por Jesús de sorderas y resistencias que nos impiden escuchar su llamada al seguimiento. En los acontecimientos cuotidianos hemos de saber escuchar la voz de Dios y no hacernos los sordos ante la injusticia, el hambre y el dolor de los demás. ¿Cuáles son nuestras sorderas? ¿Cuáles son nuestros nuestros silencios? ¿Cómo pùede ayudarnos la Comunidad a abrir nuestros oídos y a soltar nuestra lengua?   
 

Effetá, ábrete! 

Danos oídos atentos Y lenguas desatadas. Que nadie deje de oír El clamor de los acallados Ni se quede sin palabras Ante tantos enmudecidos. Tímpanos que se conmuevan Para los que no oyen. Palabras vivas Para los que no hablan Micrófonos y altavoces Sin trabas ni filtros Para pronunciar la vida  y acogerla Que los sordos oigan Y los mudos hablen. Para el grito y la plegaria Para el canto y la alabanza Para la música y el silencio Para la lira y el viento Para escuchar y pronunciar Tus palabras aquí y ahora T´que haces oír a los sordos Y hablar a los mudos… Danos oídos atentos Y lenguas desatadas! Ulibarri Fl 

¿No necesitamos abrirnos a Jesús para dejarnos curar de nuestra sordera?

La escena es conocida. Le presentan a Jesús un sordo que, a consecuencia de su sordera, apenas puede hablar. Su vida es una desgracia. Solo se oye a sí mismo. No puede escuchar a sus familiares y vecinos. No puede conversar con sus amigos. Tampoco puede escuchar las parábolas de Jesús ni entender su mensaje. Vive encerrado en su propia soledad.

Jesús lo toma consigo y se concentra en su trabajo sanador. Introduce los dedos en sus oídos y trata de vencer esa resistencia que no le deja escuchar a nadie. Con su saliva humedece aquella lengua paralizada para dar fluidez a su palabra. No es fácil. El sordomudo no colabora, y Jesús hace un último esfuerzo. Respira profundamente, lanza un fuerte suspiro mirando al cielo en busca de la fuerza de Dios y, luego, grita al enfermo: «¡Ábrete!».

Aquel hombre sale de su aislamiento y, por vez primera, descubre lo que es vivir escuchando a los demás y conversando abiertamente con todos. La gente queda admirada: Jesús lo hace todo bien, como el Creador, «hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

No es casual que los evangelios narren tantas curaciones de ciegos y sordos. Estos relatos son una invitación a dejarse trabajar por Jesús para abrir bien los ojos y los oídos a su persona y su palabra. Unos discípulos «sordos» a su mensaje serán como «tartamudos» al anunciar el evangelio.

Vivir dentro de la Iglesia con mentalidad «abierta» o «cerrada» puede ser una cuestión de actitud mental o de posición práctica, fruto casi siempre de la propia estructura psicológica o de la formación recibida. Pero, cuando se trata de «abrirse» o «cerrarse» al evangelio, el asunto es de importancia decisiva.

Si vivimos sordos al mensaje de Jesús, si no entendemos su proyecto, si no captamos su amor a los que sufren, nos encerraremos en nuestros problemas y no escucharemos los de la gente. Pero entonces no sabremos anunciar la Buena Noticia de Jesús. Deformaremos su mensaje. A muchos se les hará difícil entender nuestro «evangelio». ¿No necesitamos abrirnos a Jesús para dejarnos curar de nuestra sordera?

J.A. Pagola

Católicos por la revolución: ¿qué queda de los cristianos de base?


Mundo fértil y animoso en los sesenta y setenta, al calor del Vaticano II, el socialismo cristiano entró después en crisis
Alegría y esperanza: gaudium et spes. Dos palabras y un pequeño terremoto en el seno de la Iglesia: la constitución pastoral del Concilio Vaticano II, aprobada en 1965, instaba a su grey a abrirse al mundo; a no sentarse a esperar, orándolo en herméticas celdas monacales, el reino de justicia de la Segunda Venida, sino afanarse en edificarlo ya mismo, en el Más Acá.
Con toda la hermosura que en ocasiones alcanzan los textos eclesiales, comenzaba proclamando aquel que «los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón». Y más tarde instaba: «Los cristianos que toman parte activa en el movimiento económico-social de nuestro tiempo y luchan por la justicia y caridad, convénzanse de que pueden contribuir mucho al bienestar de la humanidad y a la paz del mundo. Individual y colectivamente, den ejemplo en este campo». Sigue leyendo

Muere Hans Küng, el teólogo más “católico”

Muere Hans Küng, el teólogo más ‘católico’ pese a sus disputas con el Vaticano

Fallece el pensador cristiano que inspiró muchas de las reformas emprendidas por la Iglesia católica

JUAN G. BEDOYA

Pese a morir sin el título de “teólogo católico”, que el Vaticano le retiró con gran parafernalia en 1979, Hans Küng es, sin duda, el teólogo católico más importante de la Iglesia romana contemporánea. Empleo la palabra católico en su origen griego, es decir, katholikos, que significa “universal”. Nadie, salvo el Papa, ha tenido más voz en el cristianismo romano que este intelectual suizo, cuyas obras, traducidas a medio centenar de idiomas, han sido leídas en todo el mundo. Había nacido en Sursee (Suiza) en 1928; fue profesor de Teología en la Universidad de Tubinga (Alemania); marcó con sus primeros escritos la agenda reformista del Concilio Vaticano II (1962-1965), y deslumbró a Juan XXIII, que lo protegió como el más “joven teólogo rebelde” del concilio, junto al ahora emérito Benedicto XVI. Tras la muerte del papa Juan en 1963, Roma y Küng sostuvieron tempestuosos desencuentros de resonancia mundial. Finalmente, fue castigado a no poder usar el título de “teólogo católico”.

Sobre la fama de Küng como teólogo católico caben pocas discusiones. Pongo por testigo a su antiguo amigo y compañero de cátedra en Tubinga, Ratzinger, de su misma edad. Lo dice el ahora papa emérito en la biografía definitiva, Benedicto XVI. Una vida, que se acaba de publicar en España. Son muchas las justificaciones que Ratzinger expone para explicar las execraciones que impuso a su colega, pero ninguna tan sorprendente como la de la universalidad del castigado. Si exceptuamos a los papas, dijo Benedicto XVI hace dos años, ninguna otra persona en la Iglesia ha tenido a su alcance más medios para ser escuchada.

Sea como fuere, Hans Küng ha muerto sin haber recuperado el título de “teólogo católico”. Parecía que Francisco iba a devolvérselo y se cruzaron cartas muy elogiosas y amistosas al comienzo del pontificado del cardenal argentino, hace ocho años, pero, como suele decirse, Roma locuta, causa finita est, es decir, en traducción libre, lo que un Papa da por terminado, no lo desmiente su sucesor. Que el Vaticano se haya negado a rehabilitar a Küng es un baldón que tendrá que soportar por siglos, porque muchas de las reformas emprendidas por la Iglesia a partir del Vaticano II tuvieron como inspiradores al teólogo suizo y al alemán Ratzinger, ambos llamados por Juan XXIII para ejercer de “peritos” (ese era el nombre) de los obispos. Apenas superaban los 30 años.

  • Los artículos de Hans Küng se han publicado en los mejores periódicos del mundo y han sido una guía para el catolicismo progresista. Su repercusión era siempre notable, lo mismo que los reconocimientos civiles y eclesiásticos que recibió, entre otros una veintena de doctorados honoris causa en grandes universidades. Lo mismo sucedió con el recibimiento estelar que le hizo en la Casa Blanca el presidente Kennedy en pleno concilio, y el apoyo de la ONU a su programa para una Ética Mundial, que Francisco asume ahora. Küng lo expresa así: “No habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones; no habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones; no habrá diálogo entre las religiones si no se investigan los fundamentos de las religiones”. En esa idea, escribió tres libros fundamentales sobre la historia de 30 siglos de judaísmo, la historia de 20 siglos de cristianismo y la historia de 14 siglos de islamismo, una trilogía en la que muestra que las tres religiones que parten de Abraham han atravesado por cambios trascendentales, pero con un origen de grandes tensiones: la relación con su paradigma medieval, que sigue existiendo paralelamente al de la modernidad.

Morris West, autor de Las sandalias del pescador, le ofreció en los años setenta escribir su biografía porque consideraba la del teólogo “una existencia de novela”. Küng lo recordó para EL PAÍS cuando publicó el primer tomo de sus voluminosas memorias. “Muchas de las reacciones a mis memorias me han mostrado que algunos las leen como una novela. Pero no fue preciso inventar nada. Solo tuve que relatar de forma realista la apasionante historia de mi vida”.

Las obras de Hans Küng son enciclopédicas. Sería temerario subrayar alguna. Si me fijo en la publicada en España en 1975 con el título Ser cristiano es porque, cuando Juan Pablo II corrigió en 1999 las ideas tradicionales sobre el más allá, afirmando que ni el cielo ni el infierno son un lugar físico, sino algo así como estados de ánimo, se comprobó que eso, casi con esas palabras, lo había escrito Küng en Ser cristiano. ¿Qué pensó entonces el teólogo suizo? Que una y otra vez, en Roma, se acaban tomando ideas de autores a los que no se cita. Salvo excepciones, los grandes teólogos son personas perseguidas o marginadas. Es como si, por repensar a Dios, hubiera que sufrir. Lo curioso es que, por lo general, suelen conservarse los nombres de los teólogos perseguidos más que los de sus perseguidores. Con él desaparece uno de los ejemplos.

Joe Biden, 2º presidente católico de Estados Unidos

Así será el juramento de Joe Biden como segundo presidente católico de los Estados Unidos

Biden jura su cargo ante la Biblia familiar

El jesuita Leo O’Donovan director espiritual del líder demócrata y ex rector de Georgetown, será el encargado de bendecir la ceremonia de investidura en un Capitolio tomado por el ejército
Joe Biden jurará su cargo con una Biblia de su familia; Kamala Harris lo hará con dos Biblias
Poner una mano sobre una Biblia al prestar juramento fue una tradición iniciada por el primer presidente, George Washington. Theodore Roosevelt y John Quincy Adams no usaron una Biblia en sus ceremonias
20.01.2021 Jesús Bastante
En Estados Unidos no se plantean si debe haber o no símbolos religiosos en las tomas de posesión de cargos públicos. Es más: cada cargo electo jura ante la Biblia en un acto público. Toda una tradición, aunque no está incluida en la Constitución, que Joe Biden, católico practicante, ha preparado hasta el más mínimo detalle de cara a su investidura como presidente de EEUU, este miércoles en un Capitolio tomado por el ejército.
Así, Biden, quien ha encargado la bendición tras la oración inicial de la ceremonia al jesuita Leo O’Donovan, ex rector de la universidad de Georgetown y director espiritual de toda la familia (ya presidió el funeral de su hijo mayor, y ha acompañado a los Biden desde hace décadas), también portará su propia Biblia para el juramento presidencial.
Se trata de un libro muy particular: una Biblia familiar, en posesión de los Biden desde 1893, que ha acompañado al presidente electo durante todas sus etapas políticas. Ha jurado sus cargos, siempre, ante ella, desde 1973. Un ejemplar voluminoso, que mide casi 13 centímetros de ancho (5 pulgadas), con una cruz celta en el lomo.
Por su parte, Kamala Harris jurará su cargo con la ayuda de la jueza Sonia Sotomayor, la primera magistrada hispana del Tribunal Supremo estadounidense. La primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos, además de la primera mujer de raza negra y raíces asiáticas que llegará a la Casa Blanca, pondrá la mano encima de dos Biblias
La primera que usará perteneció a una amiga de la familia de Harris, Regina Shelton; y la segunda fue propiedad del fallecido juez Thurgood Marshall, el primer afroamericano que formó parte del Tribunal Supremo y es uno de los grandes referentes de la vicepresidenta electa.
Éste es el juramento
“Juro (o afirmo) solemnemente que desempeñaré fielmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y que, en la medida de mis posibilidades, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos”.
Los Padres Fundadores nunca establecieron jurar sobre una Biblia como requisito. De hecho, Estados Unidos se fundó como una nación con libertad religiosa y el Artículo VI constitucional dice:
“Nunca se requerirá ninguna prueba religiosa como calificación para cualquier cargo o confianza pública de los Estados Unidos”.
Poner una mano sobre una Biblia al prestar juramento fue una tradición iniciada por el primer presidente, George Washington. Theodore Roosevelt y John Quincy Adams no usaron una Biblia en sus ceremonias.

Cuidar la Madre Tierra (21): Vivir de otra forma

Comunidad Cristiana Popular Antioquía de Sevilla

Orientaciones y propuestas para vivir mejor con menos y de otra forma
Algunos valores que propone la encíclica “LaudatoSí” de Francisco podrían ayudar a un cambio de mentalidad, a una nueva cultura en relación con nuestro estilo de vida y con el planeta. Los presentamos siguiendo el esquema de Joan Carrera (Cristianismo y Justicia) y contando con las aportaciones y el debate de nuestra pequeña Comunidad.

ÍNDICE
1. Ser capaz de vivir sabiamente y de pensar en profundidad
2. Ampliar a las futuras generaciones el concepto de “prójimo”

  1. Considerar universalizable lo que hacemos y que tiene un impacto sobre la naturaleza
    4. Apostar por un crecimiento que no sea voraz e irresponsable
    5. Tomar conciencia del valor de la interdependencia
    6. Vivir y entender nuestra vida como un don, un regalo.
    7. Aprender a apreciar las diferentes dimensiones de la felicidad
    8. Dejarse guiar por el principio de precaución
    9. Unir estrechamente las cuestiones sociales y ecológicas
    10.Recuperar una cierta sacralidad de la naturaleza
    11.Retornar a la simplicidad y a la capacidad de disfrutar con poco
    12.Remarcar el valor de los pequeños gestos cotidianos
    13.Valorar el descanso, la dimensión celebrativa de la vida, una dimensión receptiva y gratuita

14.Alguna otra orientación importante
A – Controlar las informaciones y fomentar el pensamiento crítico humanista: para ello:

a. Usar criterios razonables para limitar las escuchas de debates y telediarios
b. Seleccionar bien las fuentes de información y diversificarlas. Las hay especialistas en generar ruido más que auténtica información. Escuchar también a los que no piensan como nosotros. Seguir alguna revista.
c. Tratar de mantener la serenidad ante los ruidos mediáticos que inevitablemente
puedan llegarnos
d. Menos móvil, sobre todo cuando se está con otras personas. No usarlo en la mesa. No ser esclavos del móvil.

  1. Aprender a descubrir las fakes news y los bulos a través de alguna web de apoyo (Maldita.es Maldito Bulo)
    f. Formar parte de un grupo donde se compartan análisis de esta sociedad injusta y proyectos de transformación de ella
    g. Participar y fomentar cursos, escritos, videos… en que se trabaje sobre el
    pensamiento crítico humanista y sobre alfabetización “digital”
    h. No utilizar la tele como ruido de fondo
    i. No caer en la trampa de la impaciencia cognitiva (= fuerte tendencia a compartir una información antes de confirmar su verdad, por el deseo de ser el primero en comunicarla) Ser capaz de vivir sabiamente y
    de pensar en profundidad

2
j. Hacerse agente antirumor (agente antirumor) dentro Stoprumores (Ong)
k. Detectar, evitar un@ mism@ y denunciar las falacias más comunes: p.e:
generalizaciones indebidas, de Vicente, lugar en el tiempo, “pues anda que tú”,
“muñeco de paja”, “argumentum ad hominem”, falsa bifurcación, pruebas anecdóticas, argumento sentimental, argumento de autoridad, confusión, no distinguir dentro de un sistema, eufemismos…en nuestras conversaciones, en los debates, en las intervenciones de los políticos, en la prensa…

  1. Ser activ@s en el mundo de internet de forma crítica y solidaria
    m. Ser conscientes de las reacciones emotivas que provocan en nosotros ciertas informaciones y saber gestionarlas razonablemente (inteligencia emocional)
    B – Profundizar en nuestra propia dimensión interior, en nuestra soledad: caminando o practicando algunos ejercicios diarios de concentración en la individualidad al tiempo que trascendiendo de ella y colaborando muy activamente en la recepción y envío de energía positiva. Para ello, por lo menos, tener unos 15 minutos al día de silencio y soledad para
    pensar, orar y gozar de paz interior. En esta línea es bueno analizar los porqués míos y de los otros (escuchar y escucharme). Preguntarme y preguntar (que los demás sepan que me importan). Ponerme en el lugar de los otros: empatía.

A – Estar en contacto con jóvenes. Escucharlos. Conocer sus preocupaciones. Dar ejemplo.
B – No olvidar el largo plazo en nuestras decisiones
C – Recordar con frecuencia que mis acciones y omisiones tienen consecuencias en el futuro: consumo de agua, luz, generación de basura…
D – Pensar en nuestros hijos, nietos, alumnos. Esto nos vitaliza en la búsqueda de un mundo nuevo, limpio y generoso.
1. Tener presente este pensamiento en el acto diario y a veces incómodo de reciclar, en el de comprar evitando los plásticos y evitando el consumo exagerado
2. Preguntarnos de vez en cuando: Si todos actuaran como estoy yo actuando en estos momentos ¿qué pasaría?

  1. Tener esto en cuenta a la hora de comprar un coche (consumo, contaminación…), construir una vivienda (tipo de materiales, sociabilidad…). Hacérselo ver al constructor para que vaya sonando como factible
    4. Informarse sobre la “huella ecológica” y tener en cuenta la que uno deja (La huella ecológica (del inglés ecological footprint) es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.) Para medir tu
    huella ecológica haz click AQUÍ
  2. Difundir la concienciación sobre la “huella ecológica”
    6. Intentar comprender otras opciones, puntos de vista diferentes y dialogar. Abrirnos a nuevas formas de ver las cosas
    Ampliar a las futuras generaciones el concepto de prójimo
    Considerar universalizable loque hacemos y que tiene un impacto sobre la naturaleza

3
A – Apostar, siempre que sea posible, por el uso de la economía local y de los productos cercanos forma parte de la alternativa que proponemos,
1. así preferir la producción agrícola de temporada y del entorno,
2. sistemas de construcción y de producción limpios y adaptados al territorio, sin
tener que recurrir a las largas distancias,
3. limitar nuestras apetencias viajeras, viajar en cercanía
4. consolidar los huertos urbanos y familiares rurales, las tiendas y talleres de
barrio, los mercadillos, en fin, todo aquello que acerque la economía a
nuestras casas.
5. pagar los servicios que nos prestan, adelantando, a cuenta, parte del precio
para ayudar al comercio local

B – Empezar a medir el progreso de un país no en términos cuantitativos, sino en función de
otro indicador más cualitativo que tenga en cuenta el bienestar de todos los ciudadanos.
Reflexionar alguna vez y ayudar a que otros reflexionen sobre en qué consiste el
auténtico progreso humano. Profundizar un poco en este tema y difundir lo que
vayamos descubriendo en conversaciones, grupos, internet …
C – Llevar a la práctica una serie de medidas concretas. Algunas pueden ser, entre otras,
1. Reciclar separadamente los distintos residuos
2. Ahorrar energía eléctrica
3. Utilizar el ascensor sólo para subir reduce el gasto energético
4. Ahorrar agua

  1. Reciclar aceite: usar los contenedores específicos
    6. Ir al punto limpio para reciclar lo no necesario
    7. Reducir la ropa que se usa
    8. Comprar a granel lo que se pueda, reduciendo el gasto de envases innecesarios
    9. Llevar bolsas de tela a la compra
    10. Usar el menos plástico posible
    11. Frecuentar las tiendas de segunda mano
    12. Comprar de vez en cuando en las tiendas de “comercio justo”
    13. Comprar en los pequeños comercios de nuestro barrio
  2. En el consumo energético optar siempre que se pueda por las energías renovables
    15. Cuando compre, pensar a quien compro y cómo se ha producido lo que compro
    D – Interesarnos en uno de los proyectos que lleva a cabo la banca ética (p.e: Tríodos Bank) y hacerles una inversión
    E – Aportar una cuota mensual a la parroquia, a Caritas, a mi AA.VV., a alguna asociación…
    Una forma de apoyar al barrio.
    F – Ejercer el “decrecimiento”: Cambiar el estilo de vida (la tecnología al servicio del hombre, no el hombre absorbido por la tecnología).
    Utilizar medios de transportes ecológicos, cambiar vanguardia por ecología (vida más sana, rural, no apuntarte a lo último que sale…)
    Apostar por un crecimiento que no sea voraz e irresponsable
  3. 4
    Parece que sería muy importante, incidir en la enseñanza de nuestros niños y adolescentes en aquellos temas que profundizan en el valor de los intercambios culturales, , idiomas, religiones y otros elementos culturales, danzas y músicas, vestidos, especies vegetales y animales etc…
    desnudando todo ello de los medios bélicos e imposiciones sobre los pueblos·que fueron sus formas de transmisión en muchos casos
    y descubriendo las maneras pacíficas de intercambio que también se han·
    dado.
    2. Observar otros seres vivos y mirar al cielo, los amaneceres y puestas de sol. Son preciosos.
    3. Respeto a los animales
    4. Oponerse a los espectáculos taurinos
  4. Valorar y cuidar las relaciones con los compañeros de trabajo y también con los alumnos.
    Estas relaciones no son un subproducto, sino un objetivo. Y hay que ser proactiv@s y asertiv@s en ellas.
    6. Respetar los ritmos animal y vegetal: No diezmar especies (humana, animal, vegetal).
    Fortalecer a las que están en peligro de extinción.
    A – Llevar ese SÍ AGRADECIDO a la vida en lo cotidiano de nuestro hacer, familia, vecinos, amigos, en nuestro entorno y hasta donde sin agobio podamos alcanzar.
  5. Se trata de gestos y palabras del día a día en nuestros quehaceres todos, tratando de armonizar o sintonizar con los que opinan distintos, firmes en nuestros criterios pero dispuestos a revisar nuestros puntos de vista y sin vejaciones.
    2. No callar en lo que creemos y prudentemente retirarnos si nos cierran de momento la posibilidad mínima de entendimiento y sinceridad. Como dice el Desiderata: “Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas, sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente. Escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita a las personas ruidosas y agresivas, sin vejaciones al espíritu”.

B – Llevar a cabo una actividad de voluntariado.
C – Ser agradecido con las personas
D – Acostumbrarnos a ver lo positivo de las personas y expresarlo con sencillez
E – Agradecer y cuidar lo que tenemos, sintiéndonos responsables “de la vida”, manifestándolo en nuestras acciones (no hacer acciones que puedan perjudicar a otros: fumar, talar árboles, Tomar conciencia del valor de la interdependencia
Vivir y entender nuestra vida como un don, un regalo.
5
contaminar atmósfera o aguas…)
F – Disfrutar de todo lo positivo de la vida y colaborar en que otras personas también disfruten Se trataría de aprender
1. a apreciar lo justo que tienes como soporte de una vida en paz. Y lo que la naturaleza y la sociedad te da.

  1. que se necesita poco para ser feliz. Son cosas generalmente sencillas, un atardecer de esos que vemos en el Aljarafe, un amanecer entre cantos de una inmensa variedad de pájaros, un fruto recién recolectado en el huerto, una charla mientras desayunamos con la persona que amas, la visita de un amigo, aunque sea por video conferencia, un poema que escribes y
    compartes, unas notas que brotan en el teclado… caminar por un sendero.
    3. que en muchos momentos hay que esforzarse. La alegría o felicidad pueden coexistir hasta con las situaciones adversas y que como el dolor se diferencia del sufrimiento, del hurgar en la herida, esa actitud reivindica la dicha de la vida y de la creatividad, que es una actitud de ayuda a la creación.
  2. que la felicidad del otro es también mi felicidad.
    5. a reducir nuestras posesiones y tratar de compartirlas.
    6. a entablar relaciones positivas con las personas (no implica ceder en todo)
    7. que lo que hago tenga un sentido para mí (familia, comunidad…)
    8. a compartir dinero, tiempo, medios, creencias e ideas, habilidades… con los demás
    9. a cultivar la vida interior, el silencio, la lectura serena de temas de fondo
    10. a vivir más sencillamente para que todos puedan vivir: Retorno a la simplicidad que nos hace valorar lo pequeño.
    11. a no acumular “placeres” (la comida y bebida que nos gusta, todo tipo de electrodomésticos, libros, música, películas…)
    12. sorprendernos con pequeños regalos (a nosotros y a los demás) que llenan de sentido los distintos momentos.
  3. Cuidar de nosotros y de nuestro entorno familiar, de vecindad, de sociedad ante posibles daños naturales o de otros ciudadanos.
    2. Actuar con precaución y sentido común
    3. En decisiones dudosas inclinarse siempre por el apoyo a los más vulnerables de la tierra y por la defensa de la Naturaleza
    4. Evitar daños irreparables para las personas y el planeta: Proteger sobre todo a los más débiles de guerras, hambrunas, desertización…
    Aprender a apreciar las diferentes dimensiones de la felicidad
    que no pueden reducirse al hecho de tener o poseer
    Dejarse guiar por el principio de precaución: ante la posibilidad de
    daños graves e irreversibles, aunque no tengamos certeza absoluta, tomar
    medidas para evitarlos
    6
    Defender en todo momento una solución integral a la contradicción que en ocasiones puede darse entre la justicia social y la ecología. Por ejemplo, encontrar una vía de solución a la construcción naval que no implique ceder a la industria de guerra (caso de las naviera y Arabia Saudí). Hoy la gestión medioambiental nos exige inversiones, por ejemplo, en barcos que limpian
    de plásticos mares y ríos:
    https://www.energias-renovables.com/fotovoltaica/interceptor-el-barco-solar-que-limpialos-20191209 https://ovacen.com/barco-limpiar-rios/
    Pensar en una sociedad con las personas y la casa común en el centro.
    Pensar de vez en cuando que la justicia tiene una dimensión ecológica y que el respeto a la Naturaleza no es opcional sino de justicia

Difundir esa idea de alguna forma
Respeto a la diversidad cultural (defensa de las minorías culturales): evitar la desaparición de culturas y especies animales y vegetales.
La justicia ecológica nos lleva a la defensa del “Bien Común”, con una opción preferencial por los más pobres (“no hay personas descartables”): es la consecuencia del destino común de los bienes de la tierra.

  1. Contemplarla con ojos nuevos: no cuesta trabajo sentir y vivir la naturaleza con ojos humanos y no creemos que esto esté peleado con la ciencia. Percibir vida y memoria en los árboles, edificaciones rurales, caminos… imaginar en los viejos alcornoques de la Sierra que bordean los caminos cuánta historia han visto pasar. Parece bello acercarnos así a la
    naturaleza.
  2. Estar abierto a otras realidades sin menospreciar ni juzgar.
    3. Realizar actividades de contacto con la naturaleza (marchas, parques…)
    4. Cultivar el silencio y la contemplación en soledad en la Naturaleza (retiro)
    5. Impregnarse un poco de la espiritualidad de San Francisco de Asís sobre este tema
    6. Compromiso de no conducir nunca con prisa, con tiempo de sobra y tratar de disfrutar, no
    pasando nunca de los 110. Así ganamos en seguridad (el coche es un peligro,
    especialmente en la ciudad) y ahorramos malos humos
    7. Cambiar nuestra forma de vivir. Cuidar nuestro cuerpo. Evitar el sedentarismo. Dejar de comer galletas u otros dulces industriales. Así cuidamos nuestra salud…
    8. Respeto por todo el Universo: Todo está impregnado del Espíritu

Unir estrechamente las cuestiones sociales y ecológicas
Recuperar una cierta sacralidad de la naturaleza
7
a) Creemos que necesitamos poco para ser feliz y, entre ello, saborear la felicidad del otro
b) Reducir nuestros deseos, sobre todo los impuestos por la publicidad, siendo conscientes de nuestras verdaderas necesidades.
c) Revisar periódicamente nuestros armarios y prescindir de lo que no usamos
d) Reducir la compra de ropa y calzado

  1. e) Valorar lo pequeño, agradecer lo que tenemos y no entristecernos por lo que no tenemos.
    A veces puede darnos flojera. Por ejemplo, el solo hecho de coger el camino del reducir los residuos (especialmente plásticos), recuperar y reciclar puede ser un pequeño gesto cotidiano que nos da satisfacción y nos ponen en el camino de cambiar este mundo.
    Decir con frecuencia, de forma sentida, “te quiero”·
    Sorprender de cuando en cuando a las personas que nos rodean con detalles, sin tener en·cuenta si es santo o cumpleaños
    Los regalos, a ser posible, sean artesanales e incluso hechos por nosotros mismos.·
    Reducir el número de regalos en cumpleaños, Reyes, …·

Vivir nuestras acciones como pequeños gestos cotidianos de cuidado mutuo civil y·
políticamente, devuelven la dignidad y hacen un mundo más habitable y feliz. Plantearse con frecuencia que a partir de pequeños cambios se va logrando un cambio mayor
a) Para ello tenemos que aprender a estar plenamente en el momento espacio-temporal que nos pide el cuerpo y el espíritu, hay que aprender a escucharlos y a atenderlo, como cuando nos pide comer.

  1. Celebrar
    b. el descanso de una tarea,
    c. el estar con alguien querido,
    d. con la naturaleza,
    e. dejarnos penetrar por la compañía del otro,
    f. de la luminosidad del día,
    g. por la paz de la noche,
    h. por la alegría de sentir tu cuerpo descansado y tu mente relajada,
    no es fácil, por nuestro aprendizaje de años en lo contrario, pero es la paz interior y bien vale también, aunque parezca una contradicción, esforzarse en ello.
    b) Hacer una fiesta.
    c) Relajarse el fin de semana o en vacaciones o en la siesta.
    Retornar a la simplicidad y a la capacidad de disfrutar con
    poco, que nos permite detenernos a valorarlo pequeño.
    Remarcar el valor de los pequeños gestos cotidianos
    Valorar el descanso, la dimensión celebrativa de la vida, una
    dimensión receptiva y gratuita que es algo diferente al mero no hacer
    8
    d) Dedicar más tiempo a la familia, amigos e incluso a uno mismo.
    e) Compartir comidas frugales con las personas cercanas
    f) Provocar encuentros con familias, amigos… donde se compartan vivencias, tapitas…
    g) Cultivar la música, el cine, la pintura, etc y disfrutar con ellas
    h) Valorar la dimensión celebrativa de la vida como punto de encuentro con los otros (sin perder la dignidad ni depravarnos).
    i) Celebrar la diversidad de la vida

1 – Creemos que en todo caso hay que seguir y seguir en ello, pese a los obstáculos externos e internos. Otras palabras que nos animan en esto son las que se ponen en boca de Al Pacino en “Esencia de Mujer”: “En el tango uno no se equivoca. No es como en la vida. Si uno se equivoca o se enreda, sigue bailando”. Seguir, seguir, seguir…
2 – No caminar solo. Compartir con un grupo, una comunidad o una persona que nos ayude.
El mismo proceso de búsqueda compartida puede ser estimulante.
COMUNIDAD ANTIOQUIA – 17 JUNIO 2020

 

La Buena Noticia del Dgo 34ª-A

Fiesta de Cristo Rey del Universo

4.2.7

Mt 25, 31-46

LA SORPRESA FINAL

Los cristianos llevamos veinte siglos hablando del amor. Repetimos constantemente que el amor es el criterio último de toda actitud y comportamiento. Afirmamos que desde el amor será pronunciado el juicio definitivo sobre todas las personas, estructuras y realizaciones de los hombres. Sin embargo, con ese lenguaje tan hermoso del amor, podemos estar ocultando con frecuencia el mensaje auténtico de Jesús, mucho más directo, sencillo y concreto.

Es sorprendente observar que Jesús apenas pronuncia en los evangelios la palabra «amor». Tampoco en esta parábola que nos describe la suerte final de los humanos. Al final no se nos juzgará de manera general sobre el amor, sino sobre algo mucho más concreto: ¿qué hemos hecho cuando nos hemos encontrado con alguien que nos necesitaba? ¿Cómo hemos reaccionado ante los problemas y sufrimientos de personas concretas que hemos ido encontrando en nuestro camino?

Lo decisivo en la vida no es lo que decimos o pensamos, lo que creemos o escribimos. No bastan tampoco los sentimientos hermosos ni las protestas estériles. Lo importante es ayudar a quien nos necesita.

La mayoría de los cristianos nos sentimos satisfechos y tranquilos porque no hacemos a nadie ningún mal especialmente grave. Se nos olvida que, según la advertencia de Jesús, estamos preparando nuestro fracaso final siempre que cerramos nuestros ojos a las necesidades ajenas, siempre que eludimos cualquier responsabilidad que no sea en beneficio propio, siempre que nos contentamos con criticarlo todo, sin echar una mano a nadie.

La parábola de Jesús nos obliga a hacernos preguntas muy concretas: ¿estoy haciendo algo por alguien?, ¿a qué personas puedo yo prestar ayuda?, ¿qué hago para que reine un poco más de justicia, solidaridad y amistad entre nosotros?, ¿qué más podría hacer?

La última y decisiva enseñanza de Jesús es esta: el reino de Dios es y será siempre de los que aman al pobre y le ayudan en su necesidad. Esto es lo esencial y definitivo. Un día se nos abrirán los ojos y descubriremos con sorpresa que el amor es la única verdad, y que Dios reina allí donde hay hombres y mujeres capaces de amar y preocuparse por los demás.

José Antonio Pagola

Testigos de la Palabra

Los mártires de la UCA

El 16 de diciembre hace 31 años fueron asesinados en El Salvador, juntamente con dos empleadas domésticas, seis jesuitas en la Universidad Católica (UCA). Ignacio Ellacuría era el rector y los demás, el equipo principal de la Universidad Centro Americana. Habían tomado en serio lo que es hoy la Misión de la Compañía de Jesús: “Comprometerse , bajo el estandarte de la cruz, en la lucha crucial de nuestro tiempo: la lucha por la fe y la lucha por la justicia, que la misma fe exige”.

Ese compromiso los llevó a la muerte. La sangre derramada de nuestros seis hermanos y de las dos empleadas se convierte en clamor de los desposeídos de la tierra. Los jesuitas murieron luchando por una paz en justicia.

Así “los jesuitas de San Salvador”, “Ignacio y compañeros mártires”…,cristianamente hablando, hay que decir que merecieron la palma y la gracia del martirio.

Año de la Biblia.-Los profetas I

 

La Biblia hebrea se divide en tres partes: La Ley, Los Profetas, y Los Escritos. En la escena de la transfiguración aparecen Moisés y Elías dando testimonio de Jesús. Ya hemos comentado que, para los cristianos, la Ley es un lejano punto de referencia; en cambio los profetas son importantes porque prefiguran la imagen de Jesús, y sus escritos sirvieron, a falta de testigos inmediatos, para elaborar el relato de la Pasión. Más aún, la espiritualidad de Jesús fue profética, aunque la ampliación y la dispersión de las comunidades nos convirtieron en una religión dogmática y cultual (aunque no falten profetas “a contracorriente”). San Pablo reconocía la profecía como un carisma que manifestaban algunos miembros de sus comunidades, y éstas no tenían una organización jerárquica sino carismática.

03.09.2020 | Written by Gonzalo Haya

¿Qué es un profeta? ¿Cuáles son sus características? Para un conocimiento más completo recomendamos los seis capítulos que José Luis Sicre le dedica en su Introducción al Antiguo Testamento. Nosotros resumiremos y comentaremos aquí las ideas más importantes.

Tenemos una imagen general de los profetas, pero entre ellos hay importantes diferencias en el tiempo que dedican a esta actividad (desde unas horas a toda la vida), en el modo de entrar en contacto con Dios (visiones, audiciones, incluso danza), la manera de transmitir el mensaje (palabras, acciones simbólicas), y la función que desempeñan en la sociedad (sacerdotes, campesinos, consejeros reales).

También solemos generalizar, para todos, lo que solo es una característica particular de algún profeta. El error más común es identificar a los profetas como anunciadores del futuro (se malinterpreta pro-fhêmi como pre-decir). El mismo evangelista Mateo, que quiere garantizar a los judeocristianos que Jesús es el Mesías anunciado, repite varias veces la expresión “así se cumplió lo anunciado por el profeta…”

Más circunstanciales han sido las imágenes del profeta como un solitario, apartado y refractario a la sociedad, o por el contrario como promotor del culto divino. Actualmente se exalta más la imagen del profeta como un reformador social que clama frente a los poderosos por la justicia social.

Frente a estas imágenes ciertas pero parciales, Sicre señala algunos rasgos esenciales comunes a todos los profetas. Una persona (hombre o mujer) carismática, inspirada mediante un contacto personal con Dios que le transmite un mensaje o un reproche a los políticos, a los sacerdotes o al pueblo. Es una persona independiente de las estructuras políticas o religiosas, frecuentemente amenazado por ellas porque va “contra corriente”, como un “perturbador de Israel”. Todos estos rasgos podemos apreciarlos también en la vida de Jesús. Más concisa, la definición que le oí a un pastor protestante: “el profeta denuncia y anuncia”; realmente los profetas anunciaban el perdón y la restauración de las promesas de la Alianza.

Al analizar hoy estas características tenemos que tener en cuenta, como dice Xabier Pikaza, que toda la Biblia está escrita con un pensamiento y lenguaje teísta, con una concepción de un Dios personal que interviene directamente en la Historia e incluso se comunica con los humanos de una manera explícita y clara.

Actualmente muchos teólogos rechazan esta idea teísta de Dios, y acentúan la autonomía y libertad humana; sin embargo tampoco llegan a un deísmo que desvincule totalmente a Dios de la vida de las personas, que creó “a su imagen y semejanza”. Cómo se explica esta intervención indirecta, o esta influencia de Dios, depende de cada escuela o de cada autor.

A mi me gusta comparar la intervención de Dios como la influencia que ejerce en nosotros un padre o un amigo. Quizás podamos concebir a los profetas antiguos y actuales (en sentido estricto y, más frecuentemente, en sentido amplio) como personas profundamente espirituales, que han experimentado un contacto (de tipo místico) con la realidad última que nos constituye (que llamamos Dios), y que interpretan los signos de los tiempos como mensaje espiritual o social para la sociedad a la que pertenecen. En esta línea podemos considerar profetas a Gandhi, Luther King, Monseñor Romero, y otros muchos, como sucedía en las primeras comunidades cristianas.

La lectura de los profetas se nos puede hacer tediosa porque tienen repeticiones de oráculos pronunciados en diversos momentos sobre un mismo tema y sobre situaciones propias de su espacio y tiempo, en un lenguaje simbólico, que a veces necesita una explicación. Convendrá por tanto seleccionar los pasajes (que suelen estar titulados) según nuestros intereses, porque tratan temas profundamente humanos que también nos afectan, y están expresados con imágenes poéticas de gran energía, unas veces con ternura y otras con un realismo y crudeza, que no necesita ninguna explicación. Sicre dedica un capítulo a reescribir algunos de estos pasajes que nos parecen inexpresivos, pero que en nuestro lenguaje actual nos resultan “políticamente incorrectos”, y que algunos considerarán hasta ofensivos. Otros problemas son determinar el autor o autores de un texto, el proceso de formación, la fecha, distinguir entre los verdaderos y los falsos profetas, entre verdadera inspiración y pronósticos sensatos, entre profetas en sentido estricto o en sentido amplio; pero estos son problemas para los expertos.

Los comentaristas suelen agrupar a los profetas bíblicos en tres etapas: I desde los orígenes hasta Amós (s. XIII – IX); II desde Amós al destierro (s. VIII – IV); III desde el destierro hasta el final de la profecía (s. VI – III). I Desde los orígenes hasta Amós (s. XIII-IX)

  1. Desde los orígenes hasta Amós. (s. XIII-IX a. C.)

Dada la ambigüedad del concepto de Profeta (tanto entre los autores bíblicos como entre los críticos actuales) es difícil determinar una lista de profetas, sobre todo en esa primera época; no hay una definición establecida, y a veces se habla en sentido más restringido y otras veces en sentido amplio. Se puede considerar profeta a Abraham y a Moisés, pero nuestra idea sobre ellos no gana nada nuevo con añadirles este título. Se ganaría mayor aprecio por Miriam, la hermana de Moisés, y por Débora, jueza y guerrera. Más conocido es Samuel (s.XI), juez y sacerdote, porque ya de niño recibió un mensaje de Dios, y por la institución de la monarquía y las denuncias de las injusticias.

Durante la monarquía destacan algunos profetas como consejeros del rey y críticos de sus injusticias, citaremos a los principales. Natán, especialmente recordado por su valiente crítica al rey David con su famosa parábola del rico que mata para su banquete la única oveja del pobre (2 Sam 12). Esta denuncia de Natán inició la tradición profética de Israel; “a partir de Natán no hubo monarquía absoluta en Israel”, porque toda autoridad política o religiosa quedaba explícitamente sometida a la Ley de Jahvé (Spong). Elías (s. IX), es uno de los profetas más importantes para interpretar los relatos de los evangelios. Es reconocido en la figura de Juan Bautista como el profeta que vendría a preparar la llegada del Mesías, y está con Moisés en la Transfiguración dando testimonio de Jesús. Profetizó en el Reino del Norte, fue acérrimo defensor del yahvismo en momentos críticos, y desafió, venció y degolló, a los (falsos) profetas de Baal (dios de la naturaleza, fecundidad y orgías) en el monte Carmelo (1 Reyes 18).

Su leyenda es de las más extraordinarias; repite patrones como el paso del Jordán o la multiplicación del pan, pero introduce otros como la resurrección del hijo de la viuda que le hospedó (1 Reyes 17), precedente para el mismo milagro de Jesús, y sobre todo el ser arrebatado hacia el cielo por un carro de fuego (2 Reyes 2,11-14).

Destaca sobre todo su experiencia mística del paso del Señor: “El Señor le dijo: sal y ponte en pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar! Vino un huracán tan violento que descuajaba lo montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto vino un fuego; pero el señor no estaba en el fuego. Después del fuego se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió fuera y se puso en pie a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le decía ¿qué haces aquí Elías?” (1 Reyes 19,11-13). Eliseo (s. IX), a quien Elías traspasó su espíritu (2 Reyes 2,8-15), es el profeta del que se cuentan más milagros, de los que el evangelio de Lucas cita la curación de Naamán el Sirio (2 Reyes 5). Tanto a Elías como a Eliseo solamente los conocemos por los relatos respectivos a Elías en 1 Reyes 17,1 a 2 Reyes 2,1; y Eliseo en 2 Reyes capítulo 2 al 7, porque ellos no dejaron ningún escrito. Vídeos de las conferencias en la Escuela de Formación en Fe Adulta (EFFA) José Luis Sicre: Libros proféticos. Para los primeros cristianos, los libros proféticos eran los más importantes del antiguo testamento. Pero, ¿qué imagen tenemos de los profetas? Para algunos, son anunciadores del mesías; para otros, reivindicadores de los derechos sociales; adivinadores; funcionarios del templo; etc. ¿Tienen fundamento todas estas imágenes? ¿En qué medida son mensajeros de Dios?

Bibliografía

José Luis Sicre: “Introducción al Antiguo Testamento” ed verbo divino, 2016. Tema IV Los

Profetas.

Xabier Pikaza: “Ciudad Biblia. Una guía para adentrarse, perderse y encontrarse en los

libros bíblicos”. Ed verbo divino 2019. Antiguo Testamento, 4 Profetas y Apocalíptica.

John Shelby Spong, obispo anglicano: “Orígenes de la Biblia”, c. 10 – 20. Traducción

digital facilitada por: Asociación Marcel Légaut, http://marcellegaut.org

http://johnshelbyspong.es .

Estos capítulos de Spong recrean el mensaje y la vida de cada profeta brevemente y

como una crónica de actualidad.

Luis Alonso Schökel: Nueva Biblia española. Ed Cristiandad 1975. Introducción a cada

uno de los profetas.

Biblia Traducción Interconfesional (BTI). Ed Biblioteca de Autores cristianos, Editorial

verbo divino, Sociedades Bíblicas Unidas, 2008. Introducción a cada uno de los prof

 

España: ¿Adiós a la cristiandad?

“Una muestra de colaboración y apoyo sincero de la jerarquía católica a la laicidad del Estado y de sus instituciones, como demandan organizaciones cristianas de base y colectivos de teólogas y teólogos españoles, sería que fuera ella quien tomara la iniciativa en la renuncia a los privilegios”

“Entonces sí podríamos decir que la reforma de Francisco ha pasado los Pirineos. Mientras tanto, tengo dudas razonables de que así sea. Espero y deseo pasar de la duda a la confirmación del cambio de actitud de la jerarquía católica, que vaya de la defensa de sus propios intereses al servicio del bien común”

22.08.2020 Juan José Tamayo

En julio de 1980 se aprobó la Ley Orgánica de Libertad Religiosa (LOLR), que hoy resulta a todas luces anacrónica en una sociedad secularizada, con una amplio pluriverso de religiones y espiritualidades y en un clima generalizado y creciente de increencia en sus diferentes manifestaciones: ateísmo, agnosticismo e indiferencia religiosa.

En enero de 1979 se habían firmado los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede –Concordato encubierto-, que mantenían buena parte de los privilegios educativos, económicos, fiscales, culturales, sociales e incluso militares concedidos a la Iglesia católica en el Concordato franquista y nacionalcatólico de 1953, sin contrapartida alguna de la Iglesia católica. En realidad eran una actualización del Concordato nacional-católico. No pocos juristas consideraron dichos acuerdos preconstitucionales e incluso anticonstitucionales.

Contradicciones de La Constitución española en materia religiosa

Cuatro décadas después, la religión, y más concretamente la Iglesia católica, no ha encontrado su lugar en la sociedad española, ni su encaje en la estructura del Estado. La razón de tal situación hay que buscarla, en mi opinión, en el propio texto constitucional, que incurre en una crasa contradicción en el mismo artículo, el 16. Por una parte, reconoce el derecho a la libertad religiosa a nivel individual y comunitario y la no confesionalidad del Estado: “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Por otra, no respeta los principios de laicidad, neutralidad del Estado y de igualdad de todas las religiones ante la ley al colocar a la Iglesia católica en una situación de precedencia: “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas”.

Lucha por la hegemonía

Desde el comienzo de la Transición viene salvándose una lucha por la hegemonía en la esfera pública entre el poder político, que con frecuencia ha dado muestras de debilidad y sumisión ante la jerarquía católica, y esta, que ha aprovechado la debilidad de los sucesivos gobiernos de la democracia –fueran de izquierda, de derechas o de centro- para obtener más privilegios sin contrapartida alguna y una relevancia política que no le corresponde en un Estado democrático. Más aún, se ha querido erigir en cuarto poder, y en algunos casos lo ha ejercido de hecho, e incluso en el primer poder, sobre todo en los terrenos moral, legislativo y judicial. En cierto sentidos e puede decir que durante los 43 años de democracia los Gobiernos han sido rehenes de la Iglesia católica y han aceptado esa situación sin resistencia alguna.

El último ejemplo de la pugna por la hegemonía en el espacio público por parte de la jerarquía católica fue el de los dos funerales por las víctimas de la covid-19. El Gobierno español anunció la celebración de un funeral de Estado y le puso fecha. La Conferencia Episcopal Española, conocedora de dicha iniciativa, se adelantó a la fecha propuesta por el gobierno y celebró un funeral católico en la Catedral de la Almudena por todas las víctimas, que contó con la oposición expresa de algunos familiares, que pidieron expresamente no ser incluidos en el mismo y el desacuerdo de algunos colectivos dentro de la propia Iglesia católica, que vieron en el acto un desafío el Gobierno.

Los obispos quisieron convertir el acto religioso en funeral de Estado con la  invitación al Rey, Felipe VI, que asistió en calidad de Jefe del Estado, y al Gobierno español, que estuvo representado por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo.  Así fue entendido por los sectores conservadores y por una parte de la oposición política, y esa fue la imagen que quedó en el imaginario social. La lucha católica por la hegemonía y la confesionalización del dolor en una situación dramática como la que estamos viviendo no puede ser el camino para apoyar a las víctimas y consolar a sus familiares.

La lucha católica por la hegemonía y la confesionalización del dolor en una situación dramática como la que estamos viviendo no puede ser el camino para apoyar a las víctimas y consolar a sus familiares

La respuesta está en el acompañamiento personal y comunitario en el dolor, la compasión con las personas que sufren, la puesta en marcha de proyectos de solidaridad con quienes están soportando de manera más acusada las consecuencias de la covid-19 para ayudarles a salir de la situación de precariedad en la que los ha puesto la pandemia, así como la puesta a disposición de las personas enfermas y sus familiares de todos los recursos institucionales y personales sanitarios, sociales y religiosos de la Iglesia católica.

Restos de Cristiandad y cambios hacia un Estado laico

Cuarenta años después de la LOLR es hora de decir adiós definitivamente a la Cristiandad, de la que todavía quedan importantes restos en la práctica política y religiosa, y reubicar la religión en el espacio público, que creo no ha encontrado todavía su verdadera ubicación en la democracia cuarenta y tres años después de iniciada la transición política. Ello implica:

– reformar los artículos 16.3 y 27.3 de la Constitución, que mantienen una confesionalidad católica encubierta del Estado;

– derogar los Acuerdos con la Santa Sede, contrarios a la laicidad, a la igualdad de las religiones ante la ley y a la neutralidad del Estado en materia religiosa;

– derogar la LOLR, elaborar una ley de Libertad de Conciencia y un Estatuto de Laicidad en el ámbito nacional, autonómico y municipal para evitar la confusión de planos de lo religioso y lo político;

– devolver sin dilación los bienes inmatriculados por la jerarquía católica y ponerlos al servicio de la ciudadanía (por ejemplo, la Mezquita de Córdoba, Patrimonio Cultural de la Humanidad, del que se ha apropiado y se beneficia beneficiado el obispados con pingües ingresos);

– eliminar la enseñanza de la religión confesional en la escuela e introducir la enseñanza de la historia de las religiones;

– la renuncia de la Iglesia católica a las distintas formas de financiación estatal, por ejemplo, a la asignación tributaria, a las exenciones fiscales, etc.

Renuncia evangélica de la jerarquía católica a sus privilegios

Una muestra de colaboración y apoyo sincero de la jerarquía católica a la laicidad del Estado y de sus instituciones, como demandan organizaciones cristianas de base y colectivos de teólogas y teólogos españoles, sería que fuera ella quien tomara la iniciativa en la renuncia a los privilegios de los que viene gozando desde tiempos inmemoriales y no empeñarse en seguir defendiéndolos con uñas y dientes como si fueran derechos, con una argumentación jurídica falaz, que carece de base bíblica, de fundamento teológico y de justificación política en una sociedad secularizada y un Estado democrático.

Sería, además, un ejemplo de coherencia evangélica, amén de una prueba incontestable del necesario giro que debe dar la Conferencia Episcopal Española bajo la nueva presidencia del cardenal Omella, que se presenta como seguidor del Papa Francisco y debe demostrarlo con el apoyo al Estado laico, que es el espacio jurídico, político y cívico en el que cabemos todas y todos y no admite discriminación religiosa alguna. Entonces sí podríamos decir que la reforma de Francisco ha pasado los Pirineos. Mientras tanto, tengo dudas razonables de que así sea. Espero y deseo pasar de la duda a la confirmación del cambio de actitud de la jerarquía católica, que vaya de la defensa de sus propios intereses al servicio del bien común.

Pasos positivos hacia el Estado laico y dudas sobre la voluntad política del PSOE

Dos pasos importantes del Gobierno de coalición PSOE-PODEMOS en la buena dirección de la laicidad del Estado han sido la promesa de los ministros y ministras en la toma de posesión de sus cargos sin la presencia de la Biblia y el Crucifijo, y la celebración laica del Funeral de Estado en recuerdo de las víctimas de la covid-19. Ambos actos rompen con cuarenta años de confesionalización católica de dos momentos importantes de la vida política española.

En esa dirección parecen ir las entrevistas que está manteniendo la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, con los dirigentes –en su mayoría, varones, lo que demuestra el carácter patriarcal de las religiones- de las diferentes organizaciones religiosas: Iglesia Católica, Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, Federación de Comunidades Judías de España, Comisión Islámica de España, Unión Budista de España-Federación de Entidades Budistas de España, Testigos de Jehová, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Iglesias Ortodoxas de España, etc. Espero que no se tuerzan y desemboquen en un trato igualitario a todas las confesiones religiosas.

Aunque también tengo mis dudas sobre la voluntad política del PSOE en torno a la laicidad del Estado, ya que son muchos los años que vienen prometiéndola y, tras casi un cuarto de siglo gobernando, los avances han sido exiguos y los privilegios hacia la Iglesia católica siguen casi intactos, e incluso en materia económica considerablemente mejorados. Esperemos que esta vez las promesas se cumplan.

Dimensión crítico-pública de las religiones al servicio de las víctimas

¿Apostar por la laicidad del Estado y de sus instituciones significa recluir a las religiones en los lugares de culto y en la esfera privada? En absoluto. Las religiones tienen una dimensión crítico-pública irrenunciable que deben ejercer, pero no reclamando privilegios y prebendas, ni al servicio del poder, ni como cogobernantes y colegisladoras, sino al servicio de las víctimas, es decir, de las personas, sectores y colectivos más vulnerables de la sociedad